“La vida tiene esas cosas. A veces quita, y en ocasiones quita mucho. Pero suele compensar, también suele dar algo a cambio."
Y ahora es cuando yo me pregunto si verdaderamente esto es cierto, porque vamos a ver si tanto dicen que devuelve aún sigo esperando esa compensación que me debe ya que ella (o el destino, o lo que sea que mueva el mundo) es la causante de las cicatrices de mis muñecas, y ya no hablemos de las piernas, y el tema de las pastillas ya lo dejo para otro rato. Estoy loca ¿verdad? Tengo asumido que la propuesta que me hicieron de ir al psiquiatra no es tan mala como me parecía, a lo mejor solo necesito que me encierren entre cuatro paredes y que me tengan que estar todo el día chutando cosas para ser o, más bien, aparentar ser feliz. Que ya ni su compañía ni querernos ni las sonrisas que me saca sirven de algo, joder. Que ahora lo único que me vale es meterme bajo el chorro de la ducha, ya sea con o sin ropa, para no diferenciar mis lágrimas del agua del grifo, y sí, debo sentirme orgullosa de mi misma que después de este último (y definitivo) palo no me he abierto ninguna herida más, no me ha hecho falta revivir esos momentos sentada en la bañera jugando a ver la sangre resbalar por mis muñecas, mientras me río irónicamente. Y ahora es cuando se me corta esta especie de inspiración espeluznante, ya que ¿a quién le interesa esto?
Sigo esperando eso a cambio.
Puta vida.
«Mírala. La loca. La loca.»
“-Otra loca. +No estamos locas. -Si intentamos matarnos, si que lo estamos.”
miércoles, 8 de enero de 2014
'Que cuanto más tiempo pasaba, menos tiempo le quedaba para escapar.'
jueves, 2 de enero de 2014
Pablo Hásel.
Abir vive en Gaza es otra niña palestina, que a los siete dibujaba los cadáveres de niños a los que Israel asesina, nunca tuvo inocencia. Vio la casa de sus abuelos destruida, con el pretexto de que eran terroristas; ahora tiene diez, su padre fue asesinado, pero su madre le dice que está viajando.
A veces no puede ir al colegio por los disparos y habla de venganza contra esos desalmados, nadie le ha dicho que lo haga, simplemente es normal cuando a diario pisotean a su gente. Miente a su madre diciéndole que no tiene miedo, pero los tanques la tienen nerviosa el día entero, tiene pesadillas en las que no vuelve a ver a papá, si supiera que lo torturan hasta no poder respirar...
Aunque hay algo que le hace levantarse contenta, hay un chaval que le gusta en su escuela e intenta pensar solo en él cuando el pánico la invade y merodean muy cerca los sionistas cobardes.
Se llama Yusef y cómo casi todo niño palestino tiene familia asesinada por este holocausto permitido, el enamoramiento es mutuo, cogidos de la mano vuelven a casa y el miedo parece cosa del pasado. Dicen que de mayores se casarán en una Palestina libre, es la firma de cada carta de amor que se escriben, es lo poco bonito que le queda a Abir, odia esta situación pero no se quiere ir de su país. Quiere luchar por aquello que les pertenece, honrar el recuerdo de los caídos aunque a veces solo se imagina miles y miles de kilómetro de Gaza con Yusef, donde sus hijos nos sufran amenazas.
Un día llega al colegio ilusionada pero él no está, la profesora llora, en clase faltan tres niños más, les explica que han muerto en un bombardeo, cómo no va a callar, si igualmente se iban a enterar.
La ansiedad lleva a Abir al hospital, no puede asumir que sea tan cruel y despiadada la barbarie Israelí. Pasa una semana casi en coma y cuando despierta solo puede pensar en la sonrisa de Yusef y en un fusil, del amor al odio hay un paso, ellos la forzaron al camino de acabar siendo una mártir del brazo armado palestino.
domingo, 29 de diciembre de 2013
Stop global warming, i need ice for my Martini.
Brindemos por esa gente que te dice que siempre estará ahí, que te quiere, que te adora, que te ama, que no puede vivir sin ti o veinte mil mierdas más y te hacen las putadas más grandes del mundo, o que te dejan tirada a la mínima oportunidad, o cuando te das la espalda para coger tu vaso de alcohol para brindar con ellos ya no están, te dejaron. Sí, brindemos por ellos, llenemos un vaso de Jack Daniels y bebámonoslo todo de un trago, que no quede nada en ese vaso. Ya que el alcohol hace la vida más amena, más divertida y nos ayuda a olvidar por un rato lo que somos, lo que hemos hecho, las personas que amamos, las que odiamos, las que perdimos...
domingo, 1 de diciembre de 2013
Me emborracho pa’ saber si me escuece el corazón.
Esta noche me he subido a tu tejado, para escribirle a la puta luna que se cuela en tu cama, todos aquellos versos que mi cobardía se bebía cada madrugada con tequila. Y que sin embargo, siempre te escribe contra la piel. Marcando el punto y final de mis estrofas con besos. Esta noche me he subido a tu tejado, y mientras la luna sonreía de medio lado, he recordado aquellas siete vidas que nos juramos. He recordado lo que era desear con tantísimas fuerza rajar todos los relojes de arena, para llenar de infinito cada instante. Para borrar la marca del tiempo que nos echaba encima. Para poder sonreír sin miedo al mañana. Para poder desnudarnos despacio y contemplar en los ojos del otro, el deseo que empañaba cristales. Siempre te quise a mi manera, porque nunca supe quererte de otra forma. Te quería cuando te marchabas, te quería en las segundas oportunidades. Te quería a empujones y por la fuerza. Te quería cuando te tachaban de imposible. Y probablemente, te siga queriendo de madrugada, cuando coja a mi cobardía y me vaya con ella a recorrer los bares.
sábado, 12 de octubre de 2013
'Y desdibujar el futuro abusando del carpe diem.'
Llega un momento en tu vida que o echas a andar o te quedas definitivamente en el pasado. Poco a poco voy destruyendo los buenos recuerdos que me quedaban de aquella época. Ya no los necesito. Necesito una nueva vida, y la estoy consiguiendo. El pasado nunca fue bueno pero te enseña a mirar hacia delante y recordar que lo que quedó atrás, allí se quedó. Los buenos recuerdos siempre quedan en el corazón, los malos se olvidan. Recuerda que no siempre serás feliz, la felicidad no dura para siempre pero tampoco la tristeza. Vive siempre el momento y guarda los buenos momentos en la mente, si se te olvidan es porque no debían haber estado ahí. Intenta alcanzar la felicidad siempre que puedas y cuando de algo tengas nostalgia, sonríe. A la gente que te odia es lo que mas les duele.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Tú y tus lios de una noche, yo y mis noches hecha un lio.
martes, 3 de septiembre de 2013
¡Que la noche me resbala! Y si quiero, aquí no acaba.
Aprendí que los peces nadan y las aves vuelan, que los políticos mienten, que la Tierra es redonda, que la gente es falsa, que todo el mundo tiene dos caras. Aprendí que la suma de dos y dos son cuatro, que hay que dar más de lo que se recibe, que no hay que ilusionarse demasiado, que la vida es un regalo. Me enseñaron que el futuro no está escrito, que el universo es infinito y que nosotros somos personas diminutas, casi inexistentes. Aprendí que el tiempo pasa, que las arrugas salen y que la belleza no es lo más importante. Aprendí a no creer en las promesas, a confiar en poca gente y a contar con los dedos de una mano a quién de verdad estuvo siempre a mi lado.
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