viernes, 28 de junio de 2013

Oh summer, sálvame de esta maldita espiral de tristeza.








Yo, siempre con ganas de comerme el mundo y descubro que él me come a mi.

No estoy aquí para agradar a nadie. Tampoco espero nada de nadie... ya no. De la misma forma que la vida te sorprende, te decepciona y los responsables siempre son las personas. ¿Qué hago ahora? ¿Sigo pensando en ti como si nada hubiera pasado? ¿Quedarme callada, quizás? Lo siento, pero no te voy a dar ese gusto. No soy tu puto fantasma. Voy a correr, esconderme y en cuando me recupere de todo lo que ha pasado (si es que consigo olvidarte) te vas a acordar de mi nombre.

jueves, 27 de junio de 2013

He decidido escribir(te) para (intentar) olvidar(te).

No voy a hablar de las horas tan magníficas que me hacía pasar, ni del amor que me diste sin ni siquiera saberlo. No voy a hablar de las noches en las que te amaba en sueños, y nunca voy a hablar de lo que fue verdad y lo que fue mentira. Sin embargo nunca sabré por qué te he dejado ir, y ahora tengo que deshacer todo aquello que me diste sin apenas darte cuenta. Y hoy, y cada uno de los días que me quedan, te recuerdo, pero hoy he decidido escribir todo aquello que nunca me atreví a contar. Ahora solo me queda el placer de escribirte una vez más.




sábado, 27 de abril de 2013

Mi gran colección de noches en vela.

Increíble, ¿alguien me puede explicar la causa de mi insomnio? Empiezo a pensar que es cierto lo que él me dijo, y es que solo voy a poder dormir cuando empiece a hacerlo a su lado. Pues mal, esto no va así, no puedo pasarme todas las noches pensando, volviendome loca, dandole mil vueltas a los mismos temas, escribiendo textos que ya no caben encima de mi escritorio, llenando la cama de restos de rimel y pañuelos llenos de lágrimas. Todos los días la misma rutina, veo comenzar el amanecer con los ojos rojos y ojeras hasta las mejillas, empiezo el día recogiendo infinitos dibujados en miles de papeles y limpiando restos de mis bajones nocturnos, comienzo el día con menos ganas de luchar que el anterior, escondiendo mis verdaderos sentimientos en el pozo donde estoy hundida. Si, mis ojos ya no tienen esa chispa, mi sonrisa esta perdida y mi antigua alegría ha muerto. Ahora vivo en un mundo lleno de despedidas, de gritos ahogados, de nudillos destrozados y de ojos cansados de llorar, vivo en un mundo donde no se puede besar con los ojos cerrados, donde esta prohibido pensar en un amor correspondido. En efecto, reboso negatividad, y si, también puede que tenga miedo a ser feliz.